En esta novela se habla del oficio de mandar por placer y no obedecer a nadie. Una mirada muy actual a las prácticas de corrupción de un pasado de México que aún no ha desaparecido del todo. Ubaldo Orozco hace una radiografía del cacicazgo y sus disfraces, la imposición de un hombre de paja para que el político de un pueblo siga manejando los intereses económicos y sociales de una comunidad. Una interesante visión de la extraña atracción que siente el ser humano cuando prueba las mieles del poder.