Cuando hablamos de enseñar y aprender a pensar, nos referimos a promover que los niños desarrollen un pensamiento más efectivo, autónomo, coherente, reflexivo, dialéctico, crítico y creativo.
En esta obra, la autora ofrece una propuesta práctica para que la escuela se convierta en un torrente de cultura transformado en conocimientos, y un motor que impulse el desarrollo de habilidades y procedimientos para pensar, para conocerse a sí mismo, interpretar el mundo, expresarse y convivir.
La propuesta contiene un amplio abanico de actividades y tareas en contextos significativos que los estudiantes pueden comprender; y se complementa con el libro de actividades para el alumno, publicado también por la misma casa editorial.