La edad juvenil es una etapa llena de posibilidades para alcanzar la tan anhelada madurez personal. Es un período trascendental en la vida, ya que en él se adoptan las grandes decisiones de las que dependerá su futuro. Comúnmente se entiende como una etapa no conflictiva; sin embargo, hoy día vemos que ante un mundo y una sociedad carente de muchos valores, el joven se nos está doblegando frente al consumismo, el erotismo, el materialismo, y la falta de compromiso, perdiendo así el verdadero norte de su vida; el cual consiste en alcanzar la felicidad a través de una sana convivencia personal familiar y ciudadana. La madurez se construye con fuerza de voluntad y una orientación adecuada. La edad no siempre es sinónimo de ella.