GONGORA PIMENTEL, GENARO DAVID
Genaro Góngora Pimentel, apoyado por Alejandro Santoyo Castro, reflexiona sobre el papel de un juez, un magistrado o un ministro de la Suprema Corte de Justicia a la hora de defender los derechos humanos. Partiendo de que éstos no son resultado de un creador todopoderoso o de valores u201cinherentes al ser humanou201d, sino de una aceptación paulatina y discutible, toma como referencia su propia experiencia como juzgador para emprender un fascinante recorrido por su teoría y práctica en México y en el mundo.Hay que hacer, sin embargo, una advertencia: esta obra no es un tratado histórico ni una disquisición filosófica en torno al tema. Se trata de un testimonio acerca del modo en que el antiguo presidente de nuestro Máximo Tribunal se enfrentó al desafío de concretar estas garantías y de los retos que vislumbra a corto plazo. Asimismo, es una llamada de atención sobre la evolución del Derecho y su impacto en la conformación de la legislación, la jurisprudencia y la sociedad mexicana, que nos ayudará a entender que el panorama jurídico está cambiando vertiginosamente.Góngora, entremezclando anécdotas y cavilaciones, examina nuestro marco legal y jurisprudencial y lo compara con el de otros países. Con tono ligero pero con una demoledora profundidad conceptual, nos invita a cuestionar tanto nuestras leyes como algunas sentencias judiciales y u2014lo más difícilu2014 a tomar postura.El libro abunda en material autobiográfico, el cual es un respaldo para que el autor discurra sobre el alcance de los recursos judiciales, el control jurisdiccional, el rezago en los tribunales y en la Suprema Corte, el acceso a la justicia, el olvido en que suelen perderse los votos particulares, los peligros que enfrentan la independencia y la imparcialidad de los jueces y u2014particularmenteu2014 el espinoso ejercicio de algunos derechos fundamentales.Página tras página nos encontraremos con los amigos de Góngora u2014reales e imaginariosu2014, con sus colegas profesores de la UNAM o sus compañeros circunstanciales de un vuelo en avión. Hallaremos, asimismo, sus interpretaciones de Horacio, San Agustín y Bertrand Russell, así como fragmentos de sus propias sentencias o de las de otros juzgadores que ha aplaudido o denostado.El libro está escrito con frescura y agilidad. Nos aproxima al Derecho y a la función judicial en México como pocos lo han conseguido, a su vez nos permite conocer qué sienten nuestros jueces al enfrentar los desafíos técnicos o las inevitables presiones a las que están sujetos: cómo deliberan. Se puede estar o no de acuerdo con las posturas de Góngora. Lo que resultaría imposible sería negar la contribución que hace al debate sobre la construcción de nuestro Estado Democrático de Derecho.