En este libro se plantea un nuevo método para los procesos de enseñanza y aprendizaje, no sólo desde el punto de vista cognitivo, porque así el panorama estaría incompleto y no sería capaz de responder todas las preguntas relativas al aprendizaje y sus dificultades asociadas; se enfatiza también sobre otro campo de competencias: las emocionales, el impacto de éstas sobre el aprendizaje y el rendimiento escolar, las partes del cerebro que intervienen en ellas, así como el desarrollo e integración de la inteligencia emocional en el aprendizaje. Por lo anterior y por otras razones, se presenta en esta obra una nueva visión de la pedagogía: la pedagogía emocional, aquella que afirma que para aprender es necesario sentir.