En el sur del Sur de Argelia, al borde del desierto, nació Sultana, que después de estudiar medicina emigró a Francia. Un día recibe dramáticas noticias que la deciden a viajar a su pueblo natal. En unos pocos días Sultana revisará su relación de amor-odio, de comprensión y rechazo con su país y su cultura: a través de un turista que ve desde fuera ese mundo exclusiva, enfermizamente masculino y de una niña deseosa de conocimientosr; a través del contacto con las mujeres que acuden a ella como pacientes y con los hombres que obstaculizan cada uno de sus movimientos, va creciendo el intolerable, acuciante malestar de ser mujer allí: la inhibición absoluta de los movimientos, la mirada derogatoria y encarcelante de los demás, la prohibición a que alude el título.