La relación de circunstancias políticas en las que Altamirano tuvo participación directa, dan el ambiente general de las obras. En Clemencia, por ejemplo, se refiere a la intervención francesa: "Estábamos a fines del año de 1863, año desgraciado en que, como ustedes recordarán, ocupó el ejército francés a México..." En la Navidad en las montañas, cuando el autor se encuentra solo, cavilando sobre su situación, dice: "era yo un proscrito, una víctima de las pasiones políticas", y por lo que se refiere al personaje del cura, Altamirano aclara que no es una ficción sino un hombre que existió realmente y a quien él pudo conocer en aquel tiempo en uq les hacía la guerra a los clérigos "en favor de la Reforma".