Recibida desde su publicación en 1946 como una obra maestra, El señor Presidente<\I> inaugura en Latinoamérica un género que muy pronto dejó abundante descendencia: la novela del dictador. Miguel Ángel Asturias logró una novela de prosa impecable, de ritmos y atmósferas poéticas, en la que relata el paulatino deterioro moral de un personaje complejo.