Bien documentado estudio que resume un aspecto fundamental de la cultura mexicana desde el virreinato hasta la octava década del siglo XIX. Se ocupa de la evolución del sistema de justicia con un repaso de sus instituciones, procesos y problemas. El autor evita la tradicional visión formalista y se basa en el quehacer de todos los actores, autoridades, abogados y pleitantes, según se plasmó en los expedientes judiciales, civiles y criminales, así como en los libros de gobierno de los tribunales. De esta forma, el jurista aborda cuestiones políticas, culturales, sociológicas, y antropológicas porque a todas atañe el funcionamiento efectivo de la justicia, en un largo periodo en que se manifiesta la vigencia del sistema judicial castellano esto es una expresión de la cultura hispánica.